La Escherichia coli es posiblemente la especie bacteriana más reconocida del mundo, pero se trata de una especie con una variabilidad tremenda. La E. coli se encuentra casi en todas partes; desde la tierra hasta la carne cruda o los intestinos humanos. Hay multitud de cepas de E. coli buenas, como las que contribuyen a la digestión de los alimentos en el intestino del ser humano. Sin embargo, también hay una serie de cepas de E. coli perjudiciales que causan infecciones en el tracto urinario, meningitis e infecciones intestinales.
En los últimos años se han producido una serie de contaminaciones por E. coli en la industria alimentaria. Estas contaminaciones normalmente causan infecciones intestinales que pueden ser graves o incluso mortales. En esta publicación se describe el quién es quién de las cepas de E. coli y se identifica por qué algunas cepas son más letales que otras.
A menudo asociamos la bacteria E. coli con infecciones intestinales. El síntoma más común de una infección intestinal por E. coli es la diarrea. La gravedad y las características de los síntomas pueden ayudar a clasificar el tipo de cepa de E. coli presente.
Las infecciones intestinales por E. coli normalmente se clasifican en cinco categorías:
  1. Enterotoxigénica (ETEC)
  2. Enteropatogénica (EPEC)
  3. Enteroinvasiva (EIEC)
  4. Enterohemorrágica (EHEC)
  5. Enteroagregativa (EAEC)
Cada tipo de cepa de E. coli varía en cuanto a su transmisión y método de infección.  Las cepas de E. coli EHEC son las más letales porque producen toxinas Shiga.
 
Cepas enterotoxigénicas (ETEC)
Las cepas de E. coli ETEC son la causa más habitual de diarrea en las personas que viajan a países en vías de desarrollo. También es una de las causas principales de infección y muerte infantil en estos países. Los adultos que viven en zonas endémicas a menudo desarrollan inmunidad a estas cepas. La dosis infecciosa de estas cepas suele ser elevada y se transmite a través del agua y alimentos contaminados. Estas cepas están limitadas al ser humano y no se suelen encontrar en animales.
Las cepas de E. coli ETEC tienen antígenos de factor de colonización (CFA) que contribuyen a la adherencia a las células intestinales y la liberación de toxinas. Estas cepas producen toxinas termolábiles (LT) y/o toxinas termoestables (ST), que facilitan la liberación de agua y electrolitos desde las células intestinales, lo cual contribuye al desarrollo de los síntomas de diarrea acuosa.
 
Cepas enteropatogénicas (EPEC)
Las cepas EPEC son raras en los países industrializados, pero siguen siendo una causa habitual de diarrea infantil en los países en vías de desarrollo. Se cree que se transmite por vía fecal-oral o por agua contaminada. Ha sido difícil determinar la inmunidad y la dosis infecciosa. Es menos probable que estas cepas causen diarrea en las personas que viajan, y se han encontrado en objetos que están cerca de niños infectados, lo cual indica que la dosis infecciosa es baja para los niños.
Las cepas EPEC no producen toxinas LT o ST, y en lugar de ello se fijan a la pared de células intestinales formando una microcolonia que altera las células intestinales. Este proceso también se denomina lesión de amarre y borrado (AE). La causa real de la diarrea acuosa se desconoce, pero probablemente se debe a la invasión bacteriana de las células anfitrionas y la alteración de la absorción intestinal.
 
Cepas enteroinvasivas (EIEC)
Las cepas enteroinvasivas (EIEC) son muy similares a la Shigella en relación con los mecanismos que utilizan para causar la enfermedad y los síntomas de la disentería. Las cepas EIEC se introducen en las células intestinales y se multiplican, eventualmente causando la muerte celular, inflamación y úlceras.
Las infecciones suelen afectar a niños en las regiones en vías de desarrollo; los brotes que se producen en países industrializados normalmente se asocian a alimentos o agua contaminada. Las especies EIEC solamente se han encontrado en seres humanos y normalmente se requiere una dosis infecciosa elevada para causar la enfermedad.
 
Cepas enterohemorrágicas (EHEC)
Las cepas enterohemorrágicas (EHEC) son las cepas más reconocidas públicamente e incluyen la E. coli O157:H7 así como la E. coli productora de toxinas Shiga. Estas cepas tienen una dosis infecciosa muy baja y se transmiten a través de alimentos contaminados, especialmente carne y bebidas no pasteurizadas.
Estas infecciones se suelen observar en países desarrollados en los que la carne contaminada se procesa rápidamente con carne no infectada, y después se envía rápidamente por el país.  Las cepas EHEC difieren de otras cepas de E. coli porque atacan principalmente al colon y producen toxinas Shiga y lesiones AE.  Las lesiones AE contribuyen directamente a causar síntomas como la diarrea no sanguinolenta.
Las toxinas Shiga se introducen en las células eucarióticas de los intestinos e inhiben la síntesis de proteínas, provocando la muerte celular. Las toxinas Shiga causan inflamación, trombosis y diarrea hemorrágica. Estos síntomas pueden provocar la obstrucción de los riñones con glóbulos rojos y provocar un fallo renal. Este problema se denomina síndrome urémico hemolítico (HUS), y puede ser mortal.
Las cepas de E. coli O157:H7 se pueden diferenciar de otras cepas de E. coli utilizando agar MacConkey-Sorbitol. Las cepas de E. coli O157:H7 normalmente no fermentan el sorbitol, y por lo tanto producen colonias incoloras. Se trata de una forma rápida y económica de detectar las infecciones por E. coli O157:H7. Estas muestras deben confirmarse con el uso de antisuero O157 u otros métodos de análisis.
 
Cepas enteroagregativas (EAEC)
Las cepas enteroagregativas (EAEC) se suelen encontrar en niños de países en desarrollo. Los mecanismos exactos de estas cepas todavía no se conocen por completo, pero se cree que las células de E. coli son capaces de adherirse a las células intestinales y crear una biopelícula. Normalmente no se producen lesiones ni inflamación. Los síntomas incluyen diarrea acuosa y mucoide que puede durar semanas.
¿Su laboratorio quiere analizar capas específicas de E. coli? Microbiologics ofrece más de 45 cepas diferentes de E. coli, incluyendo O157:H7, O104:H4 y las cepas productoras de toxinas Shiga Big 6. Visite la página web para encontrar la cepa y el formato adecuado para su laboratorio.

[Post traducido del blog de Microbiologics]
Escrito por Kelly Hedlun