En 1950, un buque de la Marina de los EE. UU. estuvo seis días pulverizando Serratia marcescens en el aire a una distancia de dos millas de la costa de San Francisco. La pulverización era parte de un test de armas biológicas llamado Operation Sea Spray. Antes de los años 50 la S. marcescens se consideraba un saprófito inofensivo.

Este microorganismo se seleccionó como sustituto de una bacteria más mortífera, el Bacillus anthracis, porque se encuentra en la tierra y produce un pigmento rojo que la hace fácilmente rastreable. Lamentablemente, una semana después de la pulverización 11 residentes fueron ingresados en el Hospital Universitario de Stanford con infecciones del tracto urinario causadas por S. marcescens.
El incidente de 1950 fue el primer brote registrado de S. marcescens. Desde entonces, la S. marcescens ha sido reconocida como patógeno oportunista importante por la industria sanitaria y farmacéutica.
 
Aspecto: Varas Gram negativas, facultativamente anaeróbicas.  La S. marcescens se desplaza mediante flagelos peritricos.
Condiciones para su cultivo: La S. marcescens crece a una temperatura de 20°C y 40°C, con un pH de 9 y en 4% NaCl.
Aislamiento: Se pueden utilizar agares selectivos como MacConkey y CHROMagar para aislar la S. marcescens de lugares no estériles o ambientales.
 
 
Producción de pigmentos:  La S. marcescens de los biogroupos A1 y A2/6 produce un pigmento rojo llamado prodigiosina.  Esto hace que formen colonias rosas o rojas sobre agar nutritivo.  Otros biogrupos de S. marcescens (A3, A4 y A5/8) no producen el pigmento.
Hábitat:  La S. marcescens ha sido aislada de pequeños mamíferos (como roedores), agua, plantas, verduras utilizadas en ensaladas, abejas enfermas y enfermos hospitalizados.
Familia: La Serratia marcescens pertenece a la clase Gamma Proteobacteria; orden Enterobacteriales, familia Enterbacteriaceae; género Serratia; especie marcescens.
Patogenicidad:  La S. marcescens es un patógeno oportunista y nosocomial/sanitario.  El riesgo de infección se da en personas debilitadas o inmunocomprometidas. La S. marcescens ha causado infecciones de las vías respiratorias, infecciones del tracto urinario, colonización de catéteres permanentes, infecciones de heridas quirúrgicas, septicemia y conjuntivitis aguda inducida por lentes de contacto.
 
 
Fuentes de infección:  Una de las fuentes de infección es de paciente a paciente. Una segunda fuente la forman los equipos contaminados, como nebulizadores y tubos. Los líquidos contaminados, como líquidos de irrigación, soluciones antisépticas, jabón de manos, champú y soluciones para lentes de contacto también pueden causar una infección.
La contaminación puede ser intrínseca o extrínseca. Un ejemplo de contaminación intrínseca es el brote que se produjo en el Hospital Universitario King Abdulaziz de Arabia Saudí, cuyo origen fue un champú fabricado localmente. Un ejemplo de contaminación extrínseca se describe en un estudio que determinó que uno de cada cuatro dispensadores de jabón rellenables de los servicios públicos están contaminados con bacterias tales como la S. marcescens.
Neonatos: Los neonatos son susceptibles a la colonización por S. marcescens.  En los pañales de los niños afectados se puede observar una decoloración roja (síndrome del pañal rojo).
Productos contaminados retirados:
  • 1993: Bolsas de transfusión de sangre
  • 2005: Gorros para lavado de cabello con acondicionador
  • 2008: Jeringas precargadas de heparina y solución salina
  • 2009: Champú para bebés
  • 2011: Alimentación parenteral total (APT), alimento líquido administrado por vía intravenosa utilizando un catéter
  • 2012: Leche de baño para bebés
 
Resistencia a antimicrobianos y desinfectantes: Durante los últimos 40 años, la S. marcescens ha demostrado su capacidad de resistencia frente a antimicrobianos como la gentamicina y la fluoroquinolona. Algunas cepas son positivas para betalactamasa de espectro extendido (BLEE). Se descubrió que un brote de infección por S. marcescens en una unidad de cuidados intensivos neonatal procedía de un jabón contaminado que contenía un 1% de cloroxilenol, un conservante utilizado en jabones antimicrobianos.
 
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¿Quiere más información? Consulte estas referencias:
 
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[Post traducido del blog de Microbiologics]
Escrito por Laurie Kundrat