Una pelota de fútbol normal es 1,6 veces más grande que un grano de arena. Un grano de arena es un millón de veces más grande que una única célula bacteriana, y una célula bacteriana puede ser entre 40 y 100 veces más grande de una partícula de norovirus.
 
 
Es extraordinario que el norovirus, algo tan pequeño en comparación con el cuerpo humano, pueda causar tantos estragos.
Según el CDC, el norovirus es la causa más habitual de los brotes de enfermedades de origen alimentario. Aunque solamente se necesitan 10-100 partículas de norovirus para causar una infección, se estima que una persona puede expulsar hasta 30 millones de partículas de norovirus durante un episodio de vómitos. Además, hay millones de estas partículas presentes en la materia fecal de la persona afectada.
Lo que es peor: se ha informado de que el norovirus puede sobrevivir sobre objetos y superficies tales como inodoros, palancas de inodoro, grifos, pomos de puerta, teclados de ordenador, mostradores y teléfonos durante días, semanas y en algunos casos incluso más tiempo.
 
¿Cómo se propaga? 
 
Durante el curso de la enfermedad, la persona puede expulsar miles de millones de partículas de norovirus, ya sea a través del vómito o de las heces. Las partículas del norovirus son tan diminutas que se pueden aerosolizar. Es decir, cuando la persona infectada va al lavabo o vomita, las partículas se pueden dispersar por el aire. Estas partículas se posan sobre cualquier superficie cercana, a la espera de su próxima víctima.
 
 
Las partículas de norovirus pueden encontrarse en el vómito o en las heces varios días antes de que la persona infectada empiece a encontrarse mal, y pueden seguir estando presentes hasta dos semanas después de que hayan desaparecido los síntomas. No es de extrañar que el norovirus sea famoso por propagarse rápidamente por espacios cerrados, como guarderías, residencias de ancianos, residencias de estudiantes y cruceros.
 
¿Cuáles son los síntomas?
El norovirus causa la inflamación del estómago y los intestinos (también conocida como gastroenteritis aguda).  Diarrea, vómitos, náuseas y dolor de estómago son algunos de los síntomas habituales, junto con fiebre, dolor de cabeza y dolor corporal.
Los síntomas normalmente se desarrollan entre 12 y 48 horas después de la exposición al norovirus. La persona puede encontrarse muy mal y puede vomitar o tener episodios de diarrea varias veces al día.  La buena noticia es que la mayoría de las personas mejoran en 1-3 días.
 
 
¡Agh!  ¿Qué puedo hacer?
  • Lo más importante que puede hacer es lavarse las manos cuidadosamente con agua y jabón, especialmente después de utilizar el baño y de cambiar pañales, y siempre antes de comer, preparar o manipular alimentos. Puede utilizar desinfectantes de manos con alcohol, pero no deben sustituir el agua y el jabón.
  • Limpie y desinfecte las superficies contaminadas. ¿Recuerda el aerosol? Hay estudios que han demostrado que no todos los desinfectantes son efectivos contra el norovirus. Sin embargo, uno de los desinfectantes que sí que es efectivo es una solución de lejía clorada en una concentración de 1000–5000 ppm, es decir, aproximadamente 5–25 cucharadas de lejía de uso doméstico por cada 4,5 litros de agua.
  • Dado que las frutas y verduras pueden llegar contaminadas de la tienda de alimentación, deben lavarse a fondo. Además, tenga en cuenta que los alimentos preparados pueden estar contaminados si los empleados encargados de su preparación están infectados o si las prácticas de seguridad alimentaria de su tienda o restaurante favorito son deficientes.
  • Si usted estuviera enfermo, no prepare comida ni cuide a otras personas que estén enfermas.
  • Por último, para evitar infectar a otras personas, lave inmediatamente y a fondo la ropa y las sábanas que estén (o puedan estar) contaminadas  con vómito o heces.
 
                   
 
Conozca más detalles del norovirus participando en el National Food Safety Month (Mes nacional de la seguridad alimentaria). Utilice los hashtags #NFSM y #NotoriousVirus para seguir el hilo de esta conversación.
 
[Post traducido del blog de Microbiologics]
Escrito por Jane Johnson